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“Una instancia de crecimiento profesional”: segunda edición del seminario de Doctorantes en Educación

25/10/2022
Con el Instituto de Educación de la Universidad ORT Uruguay como sede virtual del evento, del 12 al 14 de octubre se desarrolló la segunda edición del seminario Diálogos Latinoamericanos de Doctorantes en Educación.
Joven mirando una pantalla de computadora, en donde hay una videoconferencia

Promover la generación de redes, así como la creación de un espacio de diálogo y de colaboración entre estudiantes y académicos de Argentina, Chile y Uruguay, fue el objetivo la segunda edición del seminario Diálogos Latinoamericanos de Doctorantes en Educación.

Además, la instancia virtual tuvo el propósito de generar un espacio de discusión que diera cuenta de la producción académica en el campo educativo, de las diferentes perspectivas de análisis y de las metodologías utilizadas en las tesis doctorales, de forma de favorecer la circulación de ideas.

El seminario Diálogos Latinoamericanos de Doctorantes en Educación tuvo lugar en el marco de la alianza entre el Doctorado en Educación de la Universidad de San Andrés (Argentina), el Doctorado en Educación de la Universidad Diego Portales y la Universidad Alberto Hurtado (Chile), y el Doctorado en Educación de la Universidad ORT Uruguay.

Educación en América Latina: el caso de Argentina, Chile y Uruguay

En la jornada de apertura del seminario, expositores de los tres países presentaron los desafíos educativos que Argentina, Chile y Uruguay enfrentan en el contexto actual. Mariano Alu y Mariano Montserrat fueron los representantes de Argentina.

Alu dio un pantallazo sobre los inicios y orígenes del sistema educativo argentino, compartió los detalles fundamentales sobre la educación primaria, secundaria, el sistema universitario, así como el vínculo entre lo público y lo privado. Al mismo tiempo, profundizó en la particularidad de Argentina, que le reconoce a las provincias la capacidad de definir su política educativa, lo cual genera tensiones, ya que “no todas tienen las capacidades, la infraestructura y los recursos para gestionar el sistema”.

Monsterrat, por su parte, se enfocó en narrar los problemas centrales del sistema argentino y especificar las políticas actuales del Ministerio de Educación. Mientras que, en el nivel primario, el desafío parecería ser “focalizarse en la calidad educativa, en los procesos de enseñanza y aprendizaje, y en las condiciones dispares de cada provincia”, en el nivel secundario, la tasa de egreso, los problemas de tránsito interno, la tasa de abandono y sobreedad altas, son las principales problemáticas por resolver.

El panel "Educación en América Latina: el caso de Argentina, Chile y Uruguay" también contó con la presencia de expositores de Chile. José Miguel Sanhueza presentó las peculiaridades del caso chileno, que suele estar “sobrerrepresentado en la literatura internacional”. En sus palabras, debido a que “despierta mucha curiosidad, al ser una experiencia paradigmática, de un sistema educativo organizado como mercado”, caracterizado por una oferta concentrada fundamentalmente en manos privadas, una administración pública desconcentrada, elección de instituciones por parte de las familias y competencia entre dichas instituciones para captar estudiantes.

En lo que respecta a la educación inicial, Sanhueza destacó su alto grado de fragmentación. En educación básica y media, indicó que la cobertura no es el problema, sino que el desafío pasa por el hecho de que está altamente segmentado por motivos económicos y territoriales: mientras que hay una “educación privada de elite”, la educación pública está “focalizada y relegada a los sectores más vulnerables de la sociedad chilena”.

En cuanto a la educación superior, Angélica Bonilla —también representante de Chile— manifestó que es un sector que tiene una prueba de ingreso, que refleja “fuertes diferencias socioeconómicas en términos de los resultados”. A su vez, durante su exposición, comentó el proceso constituyente que su país está atravesando, los principales cambios que se propusieron en materia educativa y cómo se fue modificando la visión sobre la educación. Si bien tiempo atrás era “entendida como un servicio y una inversión individual” dijo que, en la actualidad, está “muy en boga” la idea de la educación como derecho social.  

“Es un encuentro basado en la coconstrucción de un campo disciplinar multifacético y polifónico, que nos ayuda a seguir estrechando vínculos interinstitucionales”, afirmó Gabriel Díaz Maggioli en relación al seminario.   

Verónica Zorrilla de San Martín y Mauricio Arévalo fueron los representantes de Uruguay en la jornada de apertura. En primer lugar, Zorrilla de San Martín dio a conocer las generalidades de la nueva política de transformación educativa —que se va a implementar en Uruguay a partir de 2023—, y describió las características fundamentales de los documentos que se están elaborando. Por ejemplo, el Marco Curricular Nacional, fuertemente enfocado a las competencias que los estudiantes deberán adquirir en los distintos momentos de su trayectoria escolar. También las Progresiones de Aprendizaje, un documento anexo que describe los niveles de desarrollo de esas competencias.

Según lo que expresó Zorrilla de San Martín, lo que se propone es un plan único, que se genera de forma centralizada para toda la educación básica y que “define la centralidad del estudiante como eje del cambio”.

“En Uruguay muchos docentes tenían los mismos contenidos, las mismas formas de evaluar y la misma forma de impartir conocimientos desde hace 15 años a la fecha. Y los chicos, por lo general, están aprendiendo de maneras diferentes”, aseveró Arévalo. Para dar cierre a la actividad inaugural del seminario, contó el caso de los centros María Espínola, en donde se está haciendo un plan piloto para implementar algunos aspectos involucrados en el proceso de transformación educativa. En particular, profundizó en la propuesta de estos centros de educación media, de jornada completa, con una propuesta curricular flexible y situada, centrada en el estudiante y con foco en la tecnología.

“La tesis doctoral es una investigación diferente a otras que uno va haciendo a lo largo de la vida. Además de producir conocimiento, se busca mostrar que uno es susceptible de conseguir el pasaporte para entrar a la academia”, afirmó Wainerman.

Los mitos de la investigación doctoral

“Muchos colegas dicen que ‘el tema de tesis debe enamorar’ porque uno va a pasar con ese problema muchos años, pero no hay el tema que enamore”, aseguró Catalina Wainerman, profesora emérita de la Universidad de San Andrés.

Durante el taller para estudiantes —titulado “En estado de tesis: de cogniciones, emociones, reflexión compartida y algunos mitos”, que tuvo lugar el miércoles 12 de octubre—, enumeró e intentó derribar algunos de los mitos más comunes de las tesis doctorales. “Normalmente son corsés que tenemos y que tomamos como leyes naturales, que deben ser discutidas”, especificó.

Con respecto al tema de la tesis, lo comparó con el amor de pareja: “Uno se va enamorando del tema y el problema a medida que lo va frecuentando más; puede ser un amor que puede permanecer o ir cambiando”.

Otro de los mitos que abordó fue el que dice que “la realidad va a decir lo que hay que estudiar y cuáles son los problemas de investigación y los objetivos”. En sus palabras, no es cierto debido a que los investigadores deben “interrogar a la realidad” para seleccionar los objetivos a desarrollar.

Para finalizar, dijo que suele haber una “polarización” entre el abordaje cuantitativo y el cualitativo. No obstante, a su entender, ciertos fenómenos de la realidad “son más susceptibles de ser abordados desde una mirada cuantitativa o desde una mirada cualitativa”.

“Una experiencia de aprendizaje”

El jueves 13 y el viernes 14 de octubre se realizaron talleres simultáneos organizados por temáticas. En estos espacios, los estudiantes de los distintos países discutieron los avances de sus investigaciones con sus pares, con docentes de las diferentes casas de estudios y con graduados recientes de algunos de los programas.

De acuerdo a lo que expresó Denise Vaillant, decana del Instituto de Educación y directora académica del Doctorado en Educación de la Universidad ORT Uruguay, se trató de una “excelente oportunidad” para conocer, así como para analizar desde distintas perspectivas y enfoques metodológicos las investigaciones presentadas, pero con un diferencial importante: el intercambio entre pares.

“Además de ser un espacio de colaboración para diseminar investigaciones en curso, que esperamos puedan impactar las políticas, los aprendizajes y las enseñanzas de nuestros respectivos países, es una instancia privilegiada para el crecimiento académico y profesional”, aseguró Vaillant.

Dora Sajevicius, estudiante del Doctorado en Educación de la Universidad ORT Uruguay, decidió participar del seminario Diálogos Latinoamericanos de Doctorantes en Educación debido a que su tesis “requiere de aprendizaje y construcción colaborativa del conocimiento”. Por tanto, le pareció una actividad interesante para compartir el estado actual de su proyecto y recibir retroalimentación de forma de “enriquecer el diseño metodológico y la colecta de datos”.

En ese sentido, destacó que “una retroalimentación positiva de expertos del área, con calidad y calidez, es de suma importancia para la motivación intrínseca del investigador y para continuar afrontando los desafíos y oportunidades que el objetivo de estudio propone”.

“Esta actividad se consolidó como una experiencia de aprendizaje que me va a ayudar a continuar avanzando en este aprendizaje en espiral ascendente que implica el Doctorado en Educación”, manifestó Sajevicius.

“Se trató de un ámbito distendido en el cual se dieron conversaciones académicas muy interesantes, en torno a temáticas de interés mutuo. Pudimos acceder a ideas nuevas, trasfondos intelectuales novedosos y a la creatividad que la impronta personal de cada estudiante dio a su intervención”, resumió Gabriel Díaz Maggioli, docente del Instituto de Educación de ORT, quien participó en uno de los talleres como moderador y comentarista.

A su entender, el seminario fue un espacio “muy enriquecedor para todos”. Por una parte, para los estudiantes supuso la chance de “experimentar la labor profesional, el referato de pares y expertos, y de mejorar sus producciones antes de la defensa de la tesis”. Por otra parte, los docentes y egresados se beneficiaron de “escuchar múltiples perspectivas sobre el campo, a nivel regional, y ver por dónde transcurre la construcción disciplinar actual”.

“Creo que este tipo de actividades deben organizarse y difundirse aún más. La posibilidad que da a los estudiantes de pulir sus producciones antes de la defensa (o de reflexionar en torno a cómo podrían encarar la diseminación de sus hallazgos si ya defendieron) es fundamental para aumentar la calidad de la producción regional”, concluyó Díaz Maggioli.

Finalmente, Martín Rebour, coordinador académico adjunto del Doctorado en Educación y del Master en Educación —quien participó como la contraparte organizadora del evento, en representación del Instituto de Educación de la Universidad ORT Uruguay— reflexionó sobre la importancia de seguir desarrollando espacios de aprendizaje como el seminario Diálogos Latinoamericanos de Doctorantes en Educación.

Es que, según precisó, además de la posibilidad de “pensar posibles líneas de trabajo de cooperación” y de “sumarse a proyectos de investigación que vienen desarrollando los distintos equipos”, para las universidades participantes supuso el fortalecimiento de los lazos con otros grupos académicos.