Una oportunidad para hacer la diferencia

Cuatro nuevos graduados del Master en Gestión Educativa compartieron sus experiencias tras cursar y aprobar el postgrado.

Fecha: 27/09/2018

Tienen años de experiencia y trayectoria docente. Se desempeñan en cargos de responsabilidad dentro del sistema educativo uruguayo. Cada uno desde su lugar, contribuye a mejorar la gestión y la calidad de la educación.

Recalcan la importancia de la formación permanente y consideran que la educación es un proceso para toda la vida. Volvieron al salón de clases, pero esta vez no como docentes, sino como estudiantes. Para seguir aprendiendo; para seguir creciendo tanto profesional como personalmente.

¿Qué aspectos van a poder potenciar en el ámbito laboral, luego de haber cursado el Master en Gestión Educativa? ¿Cuáles son los aprendizajes más relevantes que se llevan tras su paso por la Universidad ORT Uruguay? ¿Cuál es el papel de la educación en el siglo XXI?

Cecilia Graña, Edilia Pozzo, Solange De Lema y Enrique Cederbaum –cuatro nuevos graduados del Master en Gestión Educativa– respondieron dichas interrogantes y reflexionaron sobre sus experiencias durante el postgrado.

Cecilia Graña: la reinserción en el mundo académico

Desde el 2017 se desempeña como Directora de Español de Secundaria en Saint Brendan’s School. También dicta clases de historia en 3.er año del Liceo Nº12.

Egresó en 1993 del Instituto de Profesores Artigas (IPA), pero sus inicios se remontan a 1991, cuando comenzó su carrera docente, que hoy tiene más de 25 años de trayectoria.

A partir del 2003 –año en el que se fundó Saint Brendan’s School– comenzó a trabajar como profesora de historia. Luego, en 2011, asumió la coordinación del Programa de Años Intermedios del Bachillerato Internacional de dicho colegio. Se trata de un proyecto de alcance mundial que, en palabras de Graña, tiene como meta “formar jóvenes instruidos, solidarios y de mentalidad abierta”.

¿Cómo fue tu experiencia en el Máster en Gestión Educativa? ¿Qué sentís que te aportó?

Mi experiencia fue muy positiva y enriquecedora. Me aportó lo que buscaba: incorporar un sustento teórico a mi práctica de gestión y liderazgo. Me contactó con muchos autores, tanto nacionales como extranjeros, que han investigado sobre diversas temáticas. Algunos con una larga trayectoria y publicaciones; otros más recientes y actuales.

Logré actualizarme en nuevas teorías y paradigmas educativos y, principalmente, profundicé en las investigaciones actuales sobre calidad educativa.

Incorporé conceptos que permiten el análisis de las organizaciones educativas –como la que gestiono junto a un gran equipo de trabajo–. Por ejemplo, en lo relativo a la identificación de las dimensiones organizativas, la distinción entre liderazgo y gestión, así como el concepto de comunidades de aprendizaje como unas de las claves para la mejora.

En mi caso particular, el Master en Gestión Educativa significó la reinserción al mundo académico terciario. También implicó adquirir un título de postgrado universitario, que tenía como meta personal.

En tu trabajo, ¿qué aspectos considerás que vas a poder mejorar o potenciar, gracias a haber realizado la maestría?

Creo firmemente en la sinergia entre la teoría y la práctica. Conceptos como “planificación estratégica”, “gestión”, “liderazgo distribuido”, “comunidades de aprendizaje”, “cambio y mejora” son solo algunos ejemplos de los conocimientos que adquirí y que hicieron mejorar mi rol y mis responsabilidades en la dirección.

A su vez, la maestría contribuyó a ver la organización en la que trabajo de una manera más profesional. Me permitió conocerla más, en sus múltiples dimensiones. En especial, en lo que refiere a la importancia de la comunicación para la mejora organizacional, que fue el tema de mi memoria final.

¿Y viceversa? ¿Cómo aprovechaste tu experiencia laboral para sacarle un mayor beneficio al Master?

Sin duda, lo que vivía diariamente lo veía plasmado en las clases de la maestría o en los materiales de lectura. El aprendizaje se logra cuando está relacionado con la realidad, cuando se da en el contexto de la vida real. Es así tanto con los jóvenes como con los adultos.

Mi experiencia laboral eran "mis conocimientos previos", claves para relacionar con los nuevos conceptos tratados en clase y, de esa forma, lograr un aprendizaje significativo.

¿Cuál fue tu motivación para seguir estudiando y realizar el Master en Gestión Educativa? ¿Cuál crees que es la importancia de seguir aprendiendo?

Como educadora, creo que el aprendizaje es para y de toda la vida. Siendo siempre una apasionada del aprendizaje permanente, estudié en el IPA, realicé cursos de actualización, asumí roles que me desafiaban cada vez más y, por tanto, decidí hacer el Master en Gestión Educativa.

Podríamos decir que la motivación nace desde lo personal, pero también debo agradecer que desde el Saint Brendan’s School recibí un gran apoyo y reconocimiento.

¿Cuál es el aprendizaje más relevante que te llevás?

Todo lo que aprendí fue relevante. Las materias del primer año –como Gestión de las Instituciones Educativas y Planificación Estratégica en la Gestión Educativa– permitieron que incorporara nuevos conceptos y paradigmas para analizar las organizaciones. Asimismo, la materia Casos y Métodos en la Investigación Educativa me aportó una base metodológica que, como estudiante del IPA, no había profundizado lo suficiente.

Desde las materias del segundo año, tal como Plan de Mejora Organizacional, tuve la oportunidad de realizar mi primera investigación de campo en un centro educativo. Eso hizo que me familiarizara con la metodología de investigación cualitativa y que pudiera desarrollar mi primer estudio de caso. Del mismo modo, me permitió relacionar la teoría con la empírea y aplicar entrevistas y encuestas como técnicas de investigación.

Por último, quiero destacar lo que aprendí de los docentes y compañeros, durante los dos años del postgrado. Disfruté de la alta preparación académica de todos y, especialmente, de su espíritu de trabajo colaborativo y solidario. Me enseñaron mucho gracias a sus diferentes perfiles y aportes.

Edilia Pozzo: el conocimiento para promover la innovación y el liderazgo

*Foto tomada de cronicas.com.uy*Egresó en 1990 de la carrera de Profesorado. Se desempeñó como docente de Filosofía en Educación Secundaria, como adscripta y también como profesora en el Instituto de Formación Docente de Fray Bentos. Su experiencia profesional le permitió “conocer e interactuar en las todas las dimensiones de una organización educativa”.

Actualmente es directora y docente del Instituto de Formación Docente de Mercedes, organización que integra desde 2014.

¿Cómo fue tu experiencia en el Master en Gestión Educativa? ¿Qué sentís que te aportó?

La experiencia fue muy valiosa desde lo profesional y personal. En primer lugar, porque la maestría me aportó herramientas fundamentales para la gestión y, en especial, para la investigación.

En segundo lugar, porque incorporé conocimientos que enriquecieron mi acervo cultural y que me brindaron una nueva mirada sobre el desarrollo de la gestión educativa.

Asimismo, conocer a otros colegas con los mismos desafíos en su desarrollo profesional, fortaleció aún más mi anhelo por lograr el objetivo propuesto.

En tu trabajo, ¿qué aspectos considerás que vas a poder mejorar o potenciar, gracias a haber realizado la maestría?

Creo que en mi trabajo podré fortalecer la gestión en la que me desempeño, desde una perspectiva de trabajo colaborativa. A su vez, gracias al Master en Gestión Educativa podré contextualizar la situación de mi organización en la realidad actual y tendré una mayor consciencia sobre todos los elementos que intervienen en el proceso de gestión.

¿Y viceversa? ¿Cómo aprovechaste tu experiencia laboral para sacarle un mayor beneficio al Master?

Mi experiencia laboral fue propicia para pensar en los diferentes actores, funciones y situaciones que conforman una institución educativa. Me permitió conocer la realidad y el contexto de las problemáticas de la educación, así como sus fortalezas y debilidades, para luego reflexionar, actuar y proponer cambios.

¿Cuál fue tu motivación para seguir estudiando y realizar el Master en Gestión Educativa? ¿Cuál crees que es la importancia de seguir aprendiendo?

La motivación estuvo presente en todo el proceso de la maestría por diferentes razones. El deseo de la formación permanente y la aspiración a un mayor conocimiento de la realidad para mejorar la calidad educativa, fueron alguna de ellas. También influyó la aspiración por la formación en investigación, así como el propósito de desarrollar mayores capacidades para promover la innovación y el liderazgo desde la gestión.

¿Cuál es el aprendizaje más relevante que te llevás?

El aprendizaje más relevante que me llevo fue el abordaje de la metodología en el ámbito de la investigación y el proceso necesario para lograr un producto de calidad. Al mismo tiempo, rescato la importancia de las evidencias como sustento y del marco teórico para fundamentar el trabajo realizado.

Solange De Lema: una oportunidad para sistematizar lo aprendido

En 2008 egresó de la carrera de Profesorado del Centro Regional de Profesores del Centro (Florida) y, desde hace 10 años, se ha desempeñado en distintos roles que le han permitido llevarse “aprendizajes y nuevas experiencias”.

Hoy en día es docente en el Instituto Normal de Enseñanza Técnica (INET), en el Instituto de Formación en Educación Social (IFES), en la carrera de profesorado semipresencial del Consejo de Formación en Educación (CFE) y en el Liceo N° 56 de Montevideo.

¿Cómo fue tu experiencia en el Máster en Gestión Educativa? ¿Qué sentís que te aportó?

El Máster en Gestión Educativa fue una experiencia que me permitió consolidar los recorridos ya realizados, con una serie de nuevos aportes.

La maestría me presentó el desafío de realizar una investigación. En concreto, un estudio de casos y una memoria final sobre una organización educativa que no conocía. Y gracias a ella descubrí aristas del sistema educativo que no había explorado con anterioridad.

En tu trabajo, ¿qué aspectos considerás que vas a poder mejorar o potenciar, gracias a haber realizado la maestría? ¿Cómo aprovechaste tu experiencia laboral para sacarle un mayor beneficio al Master?

En mi formación de grado, en la carrera de Profesorado, tuve dos años de investigación y realicé, en grupo, un trabajo de investigación. A su vez, al cursar la Licenciatura en Comunicación en la Universidad de la República, tomé varios cursos teóricos sobre diseño y metodología cuantitativa y cualitativa.

El Master en Gestión Educativa fue la primera experiencia donde tuve que llevar adelante un estudio de casos de manera individual y con el acompañamiento de docentes orientadores. Considero que me potenció en la medida que me ofreció una nueva oportunidad de sistematizar lo aprendido.

¿Cuál fue tu motivación para seguir estudiando y realizar el Master en Gestión Educativa? ¿Cuál crees que es la importancia de seguir aprendiendo?

Me encanta ser docente porque me apasiona estudiar. Además, esta profesión nos exige estar en permanente formación y transformación.

Dentro de mi formación de grado no había profundizado en el área de la gestión educativa, pero sí lo había explorado desde mi desempeño profesional. Primero como adscripta en el Consejo de Educación Secundaria y, luego, como docente orientadora educacional del Consejo de Formación en Educación. También mi pasaje por Compromiso Educativo y por Centros MEC me permitió vivenciar otros espacios de gestión, con un perfil más pedagógico que administrativo.

La experiencia laboral en planificación y gestión me llevó a pensar que era un buen momento para conocer las teorías existentes en este campo. Considero que es muy importante formarse para poder tomar decisiones informadas y generar acciones contextualizadas en nuestros espacios de desempeño.

¿Cuál es el aprendizaje más relevante que te llevás?

La experiencia de investigar y mirar las organizaciones desde la óptica de la gestión educativa.

Enrique Cederbaum: un crecimiento profesional y personal

Coordinador del Departamento de Artes y Comunicación Visual de Educación Secundaria en The British Schools, desde 2014.

Es arquitecto. Trabajó 12 años en la Escuela Integral Hebrea, donde desarrolló la asignatura Arte en el Judaísmo y varios proyectos educativos, como ser la implementación de la impresora 3D. Por cinco años coordinó y gestionó el bachillerato artístico en el Pocitos Day School para poder implementarlo en la institución. Hace más de 30 años que es docente de Arte y Comunicación Visual en Educación Secundaria.

¿Cómo fue tu experiencia en el Máster en Gestión Educativa? ¿Qué sentís que te aportó?

El Master en Gestión Educativa fue un gran crecimiento personal y enriqueció mi formación en varios aspectos.

Fue el complemento ideal para mí. Soy egresado de la carrera de Arquitectura de la Universidad de la República. Sin embargo, muchas asignaturas de la maestría nunca las había recibido en mi formación profesional.

Aprendí mucho sobre gestión, investigación y análisis, así como todo lo referente a poder desarrollar proyectos de innovación y de mejora.

En tu trabajo, ¿qué aspectos considerás que vas a poder mejorar o potenciar, gracias a haber realizado la maestría?

Permanentemente aplico lo aprendido. Me sirvió mucho para crecer y continuar desarrollando mi trabajo profesional.

Más allá de mi cargo específico como coordinador del Departamento de Artes y Comunicación Visual en The British Schools, integro equipos de trabajo con otros coordinadores y formo parte de un grupo focalizado en la seguridad institucional.

En esos espacios se van buscando estrategias para generar políticas unificadas a nivel institucional. Se desarrollan asuntos relativos al aprendizaje y a la evaluación, en donde los temas de gestión son fundamentales.

¿Y viceversa? ¿Cómo aprovechaste tu experiencia laboral para sacarle un mayor beneficio al Master?

He aplicado muchos casos de mi experiencia docente, así como varios proyectos que he desarrollado, los cuales me han sido muy útiles en varias ocasiones.

¿Cuál fue tu motivación para seguir estudiando y realizar el Master en Gestión Educativa? ¿Cuál crees que es la importancia de seguir aprendiendo?

El punto de partida fue haber finalizado un postgrado en Educación Artística. Allí entendí que seguir formándose era la manera de estar actualizado y de crecer profesionalmente.

A su vez, The British Schools fomentó mi desarrollo profesional y me sugirió que hiciera una maestría. Buscando opciones e intercambiando ideas con la directora y con la responsable de Recursos Humanos, concluimos que lo más indicado era hacer el Máster en Gestión Educativa, en función de mi cargo y de lo que podía contribuir. Me permitiría realizar aportes a la institución, al desarrollar proyectos y trabajar en temas de gestión. Estoy muy agradecido con el colegio por haberme impulsado.

¿Cuál es el aprendizaje más relevante que te llevás?

Todo me pareció relevante. Cada asignatura me aportó los conceptos fundamentales para mi formación en gestión. Quizás el proceso que hicimos en las materias Proyecto de Innovación y Plan de Mejora Organizacional –junto con la memoria final– fue lo más intenso. Pero allí se vio reflejado y se volcó todo el conocimiento adquirido durante los dos años del postgrado.

Estoy muy agradecido con la Universidad ORT Uruguay por haberme aceptado para cursar. De estos dos años me llevo no solo una gran formación, sino también un gran afecto por la gente que he conocido y que me ha permitido ganar nuevas amistades.

Los docentes han sido muy cálidos y receptivos, así como el equipo administrativo. En especial, Luciana Ponzoni –ex coordinadora adjunta de cursos del Instituto de Educación– y la Mag. Andrea Tejera –coordinadora académica del Master en Gestión Educativa–.

Tengo un especial agradecimiento a mi docente orientador, el Mag. Miguel Álvarez. Tuve el honor de que sea mi asesor y guía. Aprendí mucho con él y de él. Pudo sostenerme en todos los momentos, hasta llegar al final de un proceso que fue muy complejo. Pero que, por sobre todas las cosas, se disfrutó mucho y me hizo crecer como profesional y como persona.