Cada 4 de julio, Estados Unidos celebra una fecha que forma parte de su identidad nacional. A 250 años de su proclamación, la Declaración de Independencia continúa siendo mucho más que un documento histórico. Sus palabras, sus principios y también sus tensiones permiten revisar el origen de dicha nación, acercarse a su cultura y comprender algunos de los debates que todavía siguen presentes en la sociedad estadounidense.
En ese marco, el Instituto de Educación de la Universidad ORT Uruguay recibió al Dr. James Deutsch —profesor adjunto en el Departamento de Estudios Americanos de George Washington University (Estados Unidos) y coordinador senior de contenidos del proyecto editorial America at 250 de la Smithsonian Institution—, quien brindó la conferencia “Sostenemos que estas verdades son evidentes por sí mismas: la Declaración de Independencia a los 250 años”.
¿Qué ocurrió realmente el 4 de julio?
Al comenzar su exposición, Deutsch propuso revisar una pregunta aparentemente sencilla: ¿qué ocurrió realmente el 4 de julio de 1776? Aunque esa fecha se celebra cada año como el Día de la Independencia en Estados Unidos, explicó que la respuesta no siempre resulta tan evidente. De hecho, señaló que muchas personas en Estados Unidos “no son capaces de responder esa pregunta” e, incluso, no han leído la Declaración de Independencia completa.
El académico detalló que el 4 de julio el Congreso Continental no declaró la independencia ni firmó la Declaración, sino que aprobó el documento que exponía las razones por las cuales las colonias habían decidido separarse de Gran Bretaña.
La independencia, en rigor, había sido declarada dos días antes, el 2 de julio. Sin embargo, al quedar impresa la fecha del 4 de julio en el texto aprobado, ese día terminó instalado como la conmemoración nacional. “Es una especie de accidente histórico”, precisó Deutsch.
https://www.youtube.com/watch?v=bzVyHzt8rV8
En su primera visita a Uruguay, Deutsch también compartió su especial admiración por la Declaración de Independencia, a la que definió como un “documento hermoso” y uno de sus textos favoritos.
Según expresó, parte de su fuerza radica en la precisión de su escritura y en la capacidad de cada palabra para explicar al mundo las razones de una decisión política trascendente. “Sí, somos revolucionarios, pero sentimos que tenemos la razón y creemos que el mundo estará de acuerdo”, resumió Deutsch sobre el espíritu del texto.
Una nación construida desde sus estados
Otro de los ejes de la conferencia fue la importancia de los estados en la organización de Estados Unidos. Deutsch manifestó que, en 1776, el énfasis no estaba puesto en la idea de una nación unificada tal como se la entiende hoy, sino en los estados de América. Esa concepción, tal como puntualizó, permite comprender varias particularidades del sistema estadounidense, como el funcionamiento del Colegio Electoral o la organización de la educación.
A partir de esa idea, explicó que la educación se encuentra principalmente bajo responsabilidad de cada estado, y que el Colegio Electoral también refleja esa distribución del poder. “El punto importante eran los estados”, sostuvo Deutsch.

“La gente suele preguntar: ‘¿Por qué tienen este sistema tan loco del Colegio Electoral? ¿Por qué no simplemente contar el número de votos y que eso determine quién es el presidente?’”, detalló el conferencista. Para él, la clave está en que el sistema otorga poder a los estados ya que, si todo se decidiera únicamente por la cantidad de votos, los candidatos “difícilmente” harían campaña en estados con poca población.
“Y es por esto que existen tantas particularidades en Estados Unidos, y por lo que los estados tienen tanto poder”, resumió. Deutsch agregó que esa autonomía también se expresa en la existencia de leyes propias en cada estado, con regulaciones ―y restricciones― que pueden variar significativamente de un territorio a otro.
Un documento marcado por la Ilustración
Deutsch dedicó buena parte de su exposición a analizar la Declaración como un texto profundamente influido por las ideas de la Ilustración. En ese sentido, destacó la centralidad de la razón humana para comprender el mundo, así como la importancia de la libertad individual, los derechos naturales, la tolerancia religiosa, el secularismo, el progreso, la perfectibilidad, el contrato social y el consentimiento de los gobernados.
“Es una coincidencia maravillosa que cuando se redactó la Declaración, los principios de la Ilustración estaban profundamente arraigados”, complementó.

En ese contexto, afirmó que la Declaración unánime de los trece Estados Unidos de América estableció derechos inalienables y fundamentales, entre ellos la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad. Esta última expresión, indicó, se convirtió en una frase especialmente significativa dentro de la cultura estadounidense.
“Tenemos el derecho a perseguir la felicidad”, aseguró Deutsch. “Puede que no siempre la encontremos, pero aspiramos a la búsqueda de esa perfección o perfectibilidad”, añadió.
Los efectos de la Declaración en la sociedad estadounidense
En concreto, ¿qué significó para las personas de Estados Unidos la Declaración? En primer lugar, la consolidación de una idea central: la igualdad de oportunidades y la afirmación de que “todos los hombres son creados iguales”.
De acuerdo a lo que recalcó Deutsch, se trata de otra frase profundamente arraigada en la cultura estadounidense, que establece que el lugar de una persona en la sociedad no debería estar determinado por su nacimiento ni por el estatus de su familia, sino por su capacidad, su esfuerzo y su trabajo. Aun así, el conferencista advirtió sobre una contradicción fundamental: buena parte de quienes firmaron la Declaración habían esclavizado a otros seres humanos.

“La cultura estadounidense otorga una gran prioridad a la autonomía personal, la autosuficiencia y la libertad de construir el propio destino. Ahora bien, francamente, no es del todo cierto que seamos los capitanes de nuestro destino ni los dueños de nuestra suerte; pero nos gusta creerlo”, sentenció.
El sueño americano
Al mismo tiempo, Deutsch vinculó la Declaración con una de las ideas más persistentes de la cultura estadounidense: el sueño americano. “Queremos creer que controlamos nuestro propio destino. Y la idea del sueño americano implica que, por muy pobre que sea una persona, puede llegar a ser presidente de los Estados Unidos o dirigir una de las mayores empresas del mundo”, aseveró.
“Ese es el sueño. Y sigue siendo un sueño muy, muy poderoso en Estados Unidos ―que, además, atrae a personas de todo el mundo―”. Para el académico, una de las grandes fortalezas del país es, precisamente, esa habilidad de convocar a “personas motivadas, inteligentes y capaces”, que buscan progresar y, en ese proceso, también contribuyen al desarrollo de Estados Unidos.

Finalmente, Deutsch destacó que una de las consecuencias más relevantes de la Declaración fue su papel como catalizador de los derechos civiles. Aunque en 1776 no todas las personas gozaban de igualdad, el documento sentó las bases de una promesa que sería retomada por distintas generaciones.
“Abraham Lincoln, Elizabeth Cady Stanton y Martin Luther King Jr. se valieron de las ideas de la Declaración para luchar por la abolición de la esclavitud, el sufragio femenino y el movimiento moderno por los derechos civiles”, concluyó.
Una instancia de intercambio académico y cultural
Dylan Vest, consejero adjunto de Diplomacia Pública de la Embajada de Estados Unidos en Uruguay, agradeció a la Universidad ORT Uruguay por la colaboración para concretar la visita de Deutsch. “Su experiencia ofrece una oportunidad única para profundizar nuestra comprensión de la historia y la cultura de Estados Unidos”, enfatizó, al tiempo que agregó que espera que la conferencia permita “explorar más a fondo las dimensiones históricas y contemporáneas de la sociedad estadounidense”.

Por su parte, la Dra. Denise Vaillant, decana del Instituto de Educación de la Universidad ORT Uruguay, señaló que la actividad forma parte de una línea de trabajo orientada a abrir las puertas del Instituto de Educación a la comunidad, así como a iniciar nuevos diálogos e intercambios. “Sin duda, la historia de los Estados Unidos y su independencia es un tema que hoy está en la agenda regional e internacional, y que ha despertado mucho interés”, afirmó.
En la misma línea, el Dr. Gabriel Díaz Maggioli, docente del Instituto de Educación, agradeció especialmente el apoyo de la Embajada de Estados Unidos para concretar la visita y subrayó el valor de recibir a Deutsch en Uruguay. Asimismo, recordó el vínculo académico que mantiene con el expositor desde hace décadas y señaló que su “talento, conocimiento e inspiración” han sido motivo de admiración a lo largo del tiempo.
Díaz Maggioli destacó que esa trayectoria fue, precisamente, una de las razones por las que consideró valioso generar una instancia para compartir el trabajo de Deutsch con la comunidad universitaria.
Galería de imagenes
Durante su estadía en Uruguay ―en junio de 2026―, el Dr. James Deutsch desarrolló una agenda de intercambio académico con distintos actores e instituciones del ámbito educativo. La visita se enmarcó en el programa English Language Specialist, del Bureau of Educational and Cultural Affairs del Departamento de Estado de Estados Unidos, coordinado localmente a través de la Embajada de Estados Unidos en Uruguay y la Regional English Language Office.
En ese contexto, Deutsch desarrolló en la Universidad ORT Uruguay el proyecto The United States at 250: An interdisciplinary view through the lens of American Studies, orientado a fortalecer el intercambio académico, promover una comprensión interdisciplinaria de Estados Unidos y explorar futuras colaboraciones con instituciones uruguayas de educación superior y formación docente.
