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La colaboración: una herramienta indispensable para el cambio

20/10/2021
Más de un centenar de participantes de Estados Unidos, Venezuela, Chile, y de distintos rincones del Uruguay, asistieron al webinar internacional “Consolidar comunidades profesionales: agenda de trabajo en contextos ubicuos”.

Se trató del evento de cierre del proyecto Redes e Inclusión Digital: una investigación realizada en el marco del Fondo Sectorial de Educación, financiada por la Agencia Nacional de Investigación e Innovación y Fundación Ceibal, que se propuso explorar cómo los centros de formación docente chilenos y uruguayos recurrían a la inclusión digital para conformar comunidades y para favorecer el aprendizaje profundo.

El miércoles 6 de octubre de 2021, expertos, investigadores y participantes de los centros involucrados en el proyecto, compartieron sus experiencias respecto a las temáticas fundamentales de la investigación, como ser la inclusión digital, el aprendizaje profundo, la innovación y la conformación de comunidades profesionales de aprendizaje.

Los hallazgos y los resultados

Collage con imágenes de los investigadores del proyecto

Durante el webinar internacional –organizado por el Instituto de Educación de la Universidad ORT Uruguay, en conjunto con la consultora ARS Chile–, los investigadores compartieron un breve video explicativo acerca de las características fundamentales del proyecto desarrollado entre 2019 y 2021.

La Dra. Andrea Tejera, responsable científica, contó los aspectos genéricos de la investigación. El Dr. José Ignacio Porras, consultor y cocoordinador del proyecto en relación a las universidades chilenas, identificó las fases y la metodología utilizada. Las investigadoras Dra. Claudia Cabrera Borges y Dra. Mariela Questa-Torterolo resumieron, respectivamente, los hallazgos y los aspectos más relevantes del proceso de investigación.

En relación a los hallazgos más destacados, en el video se subrayó que tanto chilenos como uruguayos suelen otorgarle una gran importancia al uso de las tecnologías digitales –en particular, para las prácticas educativas–, debido a que actúan como facilitadoras de los aprendizajes y de la colaboración.

Buena parte de la investigación se implementó en medio de la pandemia por el COVID-19, donde las tecnologías cobraron un rol preponderante para garantizar la formación en tiempos de no presencialidad.

En ese marco, otro de los hallazgos de relevancia fue el hecho de que los docentes que participaron del proyecto señalaron que la incorporación de las tecnologías, en el aula, no siempre supuso un cambio a nivel pedagógico. En contraposición a ello, el desarrollo de las competencias del profesor y del estudiante, el liderazgo de la dirección y el acompañamiento institucional, cobraron especial importancia.

Asimismo, los investigadores destacaron que “no hay evidencias suficientes” para asegurar que, en los países que intervinieron en el estudio, existan comunidades profesionales consolidadas. En otras palabras, grupos de docentes que trabajan de forma colaborativa, para intercambiar, reflexionar, documentar, difundir y rediseñar aspectos de la práctica.

Pero sí existen grupos de personas que trabajan de forma colaborativa, lo cual es un buen augurio. La clave, según estudió el proyecto, está en superar los aspectos que ralentizan las oportunidades, como ser la resistencia al cambio, la escasa formación o el multiempleo.

https://youtu.be/GD3J98CS_iM

Intercambio entre pares

En el contexto del webinar, se desarrolló un panel con los representantes de los centros de formación docente involucrados en el proyecto, que estuvo moderado por Cecilia Piazza, estudiante avanzada de la Licenciatura en Comunicación de la Universidad ORT Uruguay.

Collage de las imágenes de los panelistas del webinar

Los desafíos de Chile en materia de tecnologías

“¿Cómo es la apropiación de las tecnologías digitales por parte del profesorado?”, le preguntó Piazza al Dr. Roberto Canales, docente e investigador de la Universidad de Los Lagos (Chile), quien reflexionó sobre el impacto de las herramientas digitales en la construcción del conocimiento.

En sus palabras, la apropiación es “bastante diversa”, ya que depende de las diferentes titulaciones de la institución. Pero en el área de la formación de profesores, dijo que han venido incorporando la tecnología en las diferentes asignaturas, lo que ha obligado a los docentes a que también trabajaran dicho elemento desde el punto de vista pedagógico.

Asimismo, Canales contó que Chile –desde 2008– cuenta con estándares y orientaciones para la implementación de la tecnología en los salones de clases. “Sin embargo, el desafío que nosotros tenemos es que el país vuelva a actualizar ese marco, en función de lo que dice el contexto internacional, ya que hace más de ocho años que no se logra”, finalizó.

La colaboración como potenciador de los aprendizajes

“Incursionar en las comunidades profesionales de aprendizaje nos ha permitido el potenciar el liderazgo distribuido, generar una cultura de trabajo colaborativa, reflexionar sobre las prácticas y sistematizar experiencias para rediseñar el trabajo”, aseguró la Mtra. Eloísa Leguísamo, quien junto al Mtro. Diego Laitano –docentes orientadores en tecnologías digitales– fueron los representantes del Instituto de Formación Docente de Florida (IFD) "Clelia Vitale D´Amico de Mendoza" (Uruguay) en el webinar.

Consultados sobre la experiencia de trabajar de forma colaborativa, indicaron que hace tiempo vienen fortaleciendo el trabajo entre los miembros del centro, pero también con otras instituciones, tanto formales como no formales.

De hecho, Laitano señaló los beneficios de poder trabajar en grupos de docentes con un objetivo en común: “Cada uno con su singularidad, pero tendiendo hilos en espacios que se vuelven colaborativos, hace que se experimente una interdependencia positiva, un sentimiento de participación y corresponsabilidad por el aprendizaje”.

¿Las tecnologías ayudan a superar obstáculos para la colaboración? De acuerdo a lo que expresaron, han potenciado y habilitado oportunidades de trabajo, de participación y comunicación –tanto sincrónicas como asincrónicas–. “Las tecnologías son fundamentales para este proceso de consolidación de las comunidades profesionales de aprendizaje”, concluyó Leguísamo.

La tecnología para la innovación y el aprendizaje profundo

“¿Cómo favorece, a la formación de los estudiantes, el tener acceso a los dispositivos tecnológicos?”, cuestionó Piazza. A juicio de la Mag. María Gloria Olano, contar con la tecnología “ha sido sumamente beneficioso”.

La directora del Instituto de Formación Docente de Treinta y Tres "Mtro. Julio Macedo" (Uruguay), recalcó que, en los últimos años, ha habido una gran apertura de los docentes para modificar sus prácticas e incluir trabajos con tecnología para potenciar sus propuestas de aula y lograr un aprendizaje profundo.

Y ello ha sido positivo, especialmente para generar nuevas formas de trabajo: “Los estudiantes han logrado no solo usar la computadora para comunicarse o realizar tareas en el trabajo presencial, sino que han podido hacer propuestas prácticas y teóricas, con la tecnología como herramienta, pero con un uso totalmente potenciado e innovador”.

La incorporación de los dispositivos en la práctica ha impulsado el desarrollo de una cultura de aprendizaje y un intercambio más horizontal entre docentes y estudiantes. “También hemos percibido propuestas que incluyen la creatividad y la innovación, donde los alumnos nos sorprenden”, agregó Olano.

La importancia de tejer redes

En el Centro Regional de Profesores del Sur "Clemente Estable"(Uruguay) comenzaron a pensar iniciativas y a diseñar líneas de trabajo en torno a las preocupaciones de los estudiantes y docentes. De acuerdo a lo que contó su actual directora, la Dra. (cand.) Karina Nossar, el próximo paso fue tejer lazos y conexiones con otros centros, de forma de generar proyectos interinstitucionales.

Pero, ¿por qué es sustancial fortalecer las redes al interior de los centros de formación docente? Por múltiples motivos, según Nossar: “El trabajo en redes es, al día de hoy, fundamental. Nadie trabaja en solitario”. Por lo que, en su opinión, deben ser permanentemente “alimentadas y fortalecidas”.

En ese marco, la tecnología cobró un papel clave, fundamentalmente en un escenario de pandemia. “Si no hubiéramos contado con el equipamiento previo y el apoyo de los docentes orientadores en tecnología, así como una preocupación muy fuerte de los profesores por el aprendizaje de los estudiantes, no hubiera sido posible”, afirmó.

El resurgimiento del ensayo y el error

“¿Y cómo la pandemia aceleró los procesos de inclusión de tecnologías en la formación docente?”, preguntó Piazza a los representantes de los centros.

“Por algún motivo, Chile tenía mucha desconfianza en la educación a distancia”, manifestó Canales. Como su Universidad había instalado plataformas y ya se venía trabajando con las tecnologías, no fue tan complejo el paso a la virtualidad. Pero, de todas formas, informó que se creó una mesa pedagógica, para brindar orientaciones y hacer capacitaciones para los docentes, lo cual fue positivo.

Laitano, por su parte, para responder a la pregunta, compartió una frase que le simpatiza mucho: “Hace referencia a que el COVID podría convertirse en el catalizador necesario para dar el salto adelante, pero ese salto no asegura nada si no hay un cambio y si no se trascienden esas taxonomías de antaño”.

“Frente a la pandemia resurgió como modo de aprender el ensayo y error”, aseguró Olano, quien explicó que tanto docentes como estudiantes tuvieron que aprender una diversidad de cuestiones. “De un día para el otro tuvimos que empezar a imaginar cómo hacer. Los pasos fueron ensayar y hacer, y esto facilitó el acelerar los modos de hacer”, complementó.

Por último, Nossar consideró que el COVID-19 les “dio un empujón”: “Por analogía, como cuando cae el pichón del nido, para aprender a volar”. “Nos tiraron a todos juntos del nido, y rescato como muy positivo que nos hizo buscarnos los unos a los otros; empezamos a ser mucho más creativos, para generar un cambio más profundo en las practicas”, cerró.

Abordaje experto

Durante el webinar también se desarrolló un abordaje experto de las temáticas claves del proyecto Redes e Inclusión Digital, por parte de tres académicas e investigadoras destacadas por su trayectoria y experiencia profesional.

Collage con las imágenes de las expertas que participaron en el webinar

La formación docente en la era de los 140 caracteres

“El escenario de pandemia nos ha presentado desafíos, pero además nos ha dado la oportunidad de mirar hacia el futuro”, aseguró la Dra. Denise Vaillant, decana del Instituto de Educación de la Universidad ORT Uruguay, quien compartió algunas reflexiones en torno a las comunidades profesionales de aprendizaje, con énfasis en la innovación y el liderazgo.

En particular, Vaillant puntualizó que, para la formación docente, la pandemia significó “un antes y un después”, ya que brindó y brinda la chance de pensar en cómo resignificarla en la era de los 140 caracteres, en cuanto al diseño, la planificación, la evaluación, así como en relación a las competencias tecnológicas y pedagógicas.

De la misma forma, hizo hincapié en la importancia de la innovación y de la colaboración, que no surgen por “generación espontánea”, sino que requieren de tiempo, recursos, asesoría, estímulos, apoyo y seguimiento. También de un liderazgo y de esquemas institucionales que las alienten y las apoyen.

“Tenemos que pensar en preparar para la incertidumbre, en las prácticas innovadoras y en lo que creo que va a ser una estrategia fundamental para el futuro: las comunidades de aprendizaje docente”, concluyó.

Redes sociales para el aprendizaje

La Dra. María Ángela Petrizzo, docente e investigadora de la Universidad del Turismo (Venezuela), clarificó algunos de los conceptos claves trabajados durante el webinar y, en especial, por el proyecto Redes e Inclusión Digital.

Primeramente, realizó una diferencia entre “redes sociales” –una estructura social en la que se forman relaciones entre quienes conforman dicha red– y “plataformas de redes sociales” –las herramientas que posibilitan las relaciones, así como otro tipo de vínculos–.

Del mismo modo, aclaró a qué se hace referencia cuando se habla de comunidades de aprendizaje. De acuerdo a lo que expresó, lo que la define es “la búsqueda o el propósito de aprender”. “Los integrantes de una comunidad profesional de aprendizaje practican la entreayuda. Nos apoyamos entre todos para poder obtener ese propósito que nos reúne: desarrollar procesos de aprendizaje”, explicó.

En ese contexto, ¿por qué es importante estudiar las redes sociales? La razón, para Petrizzo, está en que las redes sociales pueden fortalecer la colaboración y el aprendizaje en red: “Podemos potenciar el papel, el alcance y la profundidad de las dinámicas que ocurren dentro de un comunidad de aprendizaje”.

Puntos de encuentro

“Hay una predisposición a la conformación de comunidades profesionales de aprendizaje en nuestro país, así como a la colaboración docente-docente”, sentenció la Dra. Silvia Umpiérrez, directora del Instituto de Formación Docente de San José (Uruguay), quien durante el webinar, identificó los desafíos que las comunidades deberían ir sorteando y superando.

A su entender, lo que falta son tiempos reales de encuentro –y de calidad– para poder incorporar la innovación y lograr el aprendizaje profundo, ya que “la inclusión digital lleva tiempo y requiere el desarrollo de ciertas competencias”. “El multiempleo y la sobrecarga nos impide movilizarnos; es lo que nos hace resistirnos o querer, pero no poder”, añadió.

Para ella, también escasea la sistematización de las experiencias innovadoras, así como la rigurosidad para tomar los hallazgos y transformarlos en conocimientos y publicaciones. Es que, en sus palabras, la divulgación de los resultados “es parte de la validación de aquellos que estamos trabajando, tratando de innovar y de mejorar la calidad de los aprendizajes”.

“Tenemos muchas condiciones oportunas, pero nos está faltando volar un poquito más alto”, concluyó.

https://youtu.be/TX6a6O0UULg

Para finalizar el webinar, el Dr. José Ignacio Porras compartió las preguntas y comentarios que fueron formulando los espectadores, de forma de tener en consideración los debates y los temas que despertaron interés.

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