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Futuros maestros chilenos: ¿cómo interactúan y utilizan las preguntas en los primeros años de la escolaridad?

18/03/2021
Estudiar las interacciones desarrolladas por los maestros en formación, con niños pertenecientes a la educación parvularia y básica chilena, fue el objetivo de la tesis doctoral de Claudia Lagos.
Futuros maestros chilenos: ¿cómo interactúan y utilizan las preguntas en los primeros años de la escolaridad?

¿Cuál fue el tema de la investigación?

“La temática de las interacciones está bien está invisibilizada en la formación práctica. Se habla de muchas otras cosas, pero cuando ya estoy en interacción con los niños, ¿qué hago? ¿Qué acciones que yo implemente pueden contribuir a que el niño aprenda mejor una disciplina, un contenido, o se relacione de mejor manera?”, cuestionó Claudia Lagos, egresada del Doctorado en Educación de la Universidad ORT Uruguay.

El martes 23 de febrero de 2021 defendió, de forma online, su tesis doctoral titulada El texto académico, el texto social, y los tipos de preguntas en las clases de Educación Parvularia y Básica de profesores en formación.

Se trató de una investigación que estudió las interacciones desarrolladas por los maestros en formación, con niños de 4 a 7 años, pertenecientes a la educación parvularia y básica chilena.

Más precisamente, buscó caracterizar las situaciones de enseñanza que dan lugar a un texto académico (el conjunto de contenidos contemplados en los planes de estudios como elementos a enseñar), a un texto social (el conocimiento necesario para participar en las interacciones), así como al uso de las preguntas para la gestión de ambos tipos de textos.

¿Qué es el texto académico y el texto social? ¿A través de qué interacciones los futuros maestros articulan dichos textos en sus clases? ¿Para qué y cómo utilizan la pregunta como estrategia de enseñanza? ¿Qué diferencias existen entre los docentes en formación de educación parvularia y los de educación básica?

“Se pretende contribuir a una mejor comprensión del uso de las estrategias discursivas, para mejorar las oportunidades de aprender a enseñar, que a futuro se podrán ofrecer desde las instituciones encargadas de la formación docente”, manifestó Lagos.

Y, al mismo tiempo, complementó: “En el contexto de aula se generan distintos tipos de preguntas y es interesante preguntarse si, efectivamente aquellas que se desarrollan, conducen a la generación de aprendizaje o conocimiento por parte de los niños –o simplemente corresponden a aspectos más bien rutinarios de las interacciones de aula”.

Con ello en mente, en su tesis doctoral, examinó la cantidad de palabras utilizadas por los maestros en formación y por los niños. También el total de palabras distintas, la diversidad de vocabulario, la cantidad de turnos de participación –en otras palabras, las veces que las educadoras intervienen en las interacciones– y el número de preguntas formuladas.

Utilizó una metodología mixta y, para el análisis, contó con la filmación de 44 clases: 24 de educación parvularia y 20 de educación básica, que luego fueron transcriptas con el programa CHAT y procesadas con el programa CLAN.

¿Cuáles fueron los hallazgos?

En cuanto a los hallazgos de la tesis, Lagos encontró que la cantidad de turnos empleados por los niños de educación parvularia es proporcionalmente mayor a los de educación básica. Eso se podría deber a las estructuras de base en ambos niveles.

En las clases de educación parvularia, las dinámicas de interacción suelen ser “más flexibles” y, por tanto, los turnos de participación “pueden gestionarse de forma mucho más horizontal”. En el caso de la educación básica, ambos aspectos están más regulados por los adultos y “operan de manera mucho más estructurada”.

Asimismo, llegó a la conclusión de que la diversidad léxica empleada por los niños es mayor en la educación básica; el vocabulario es mucho más diverso. En palabras de la egresada del Doctorado en Educación, si bien los niños más pequeños hablan más, lo que hacen es repetir, más que “ampliar o diversificar el vocabulario”. “Es congruente con el desarrollo del vocabulario esperable a esa edad”, añadió.

Respecto a las maestras, Lagos comprobó que aquellas que pertenecen a la educación básica utilizan un número significativamente mayor de palabras totales, así como de distintos tipos de palabras. De acuerdo a lo que explicó, da cuenta que los turnos de intervención de las maestras de educación básica son más largos y que existe una mayor complejidad sintáctica.

También podría poner en evidencia la “sintonización de ambos grupos docentes al nivel del desarrollo del lenguaje en sus respectivos grupos de niños”.

"Hay una relación entre las oportunidades de expresión y lo que se concibe –desde la perspectiva de los adultos– como la capacidad de participación".

En términos generales, en la educación básica, se hacen más preguntas que en la educación parvularia. Pero, la pregunta académica informativa –es decir, aquella en que las maestras son conocedoras primarias de la información y conducen a una respuesta cerrada– es, por lejos, la más utilizada en ambos niveles educativos, respecto a otros tipos de preguntas que podrían abrir las posibilidades a distintos tipos de intercambio.

La pregunta en donde la maestra es conocedora primaria y tiene la posibilidad de generar una respuesta abierta, por el contrario, no se utiliza consistentemente en ambos niveles: “No es muy considerable, aunque uno esperaría que fuese mayormente utilizada, para un estilo de interacción dialógico”.

En relación a las preguntas de tipo social, Lagos indicó que se podría pensar que “se impulsan espacios para que los niños aprendan a interactuar o a participar de los intercambios”. No obstante, en la realidad, son más bien preguntas con foco en lo social directivo. En sus palabras, orientadas a interacciones como “silencio, siéntate, levanta la mano”.

De acuerdo a lo que expuso en su defensa, los turnos de intervención, principalmente, están orientados a la transmisión de contenidos curriculares –ya que hay un predominio del texto académico en ambos niveles educativos– y se articulan con intervenciones destinadas a regular el comportamiento.

“En ambos ciclos educativos hay un estilo de interacción mucho más orientado a lo directivo y escaso espacio para la participación y el intercambio dialógico”, sentenció.

¿Qué reflexiones emergen?

La preocupación de Lagos está en cómo los hallazgos de su tesis y todo lo aprendido se puede incorporar en la formación inicial y continua de los profesores. “Me interesa la investigación y el intercambio adentro de las salas; lo que ocurre y lo que no ocurre en términos de intercambios dialógicos”, expresó y agregó que su estudio “da harta cuenta de cosas que no pasan”.

En ese sentido, hizo hincapié en la relevancia de los primeros años de la formación de los niños y en su desarrollo posterior.

Al mismo tiempo, destacó que es fundamental mejorar la transición entre la educación parvularia y la educación básica. “Ese es un desafío y una paradoja muy importante”, señaló.

Para ella, la razón está en que no se suele comprender cómo es el proceso evolutivo de los niños: “Cuando trabajamos en educación parvularia y básica, estamos hablando del mismo niño. Con matices pero, en términos evolutivos, estamos hablando de un niño que tiene ciertas características de pensamiento”.

“La paradoja emerge cuando divido y le cambio el escenario, las clases, los contenidos, la forma de relacionarme con él”, complementó. Por eso la importancia de apostar por la continuidad y la articulación entre los niveles educativos.

“Es un desafío muy bonito, al que tenemos que abocarnos próximamente”, concluyó.

https://youtu.be/dC3eUGUUoO0

El tribunal de la defensa de Lagos estuvo integrado por la Dra. Alejandra Stein, investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y docente de la Universidad de Buenos Aires; el Dr. Jesús Manso, profesor del Departamento de Pedagogía de la Facultad de Formación de Profesorado y Educación de la Universidad Autónoma de Madrid y profesor visitante del Instituto de Educación de la Universidad ORT Uruguay; y la Dra. Denise Vaillant, directora académica del Doctorado en Educación.

La Dra. Celia Rosemberg, directora del Centro Interdisciplinario de Investigaciones en Psicología, Matemática y Experimental (Ciipme) y miembro del Comité Académico del Doctorado en Educación de la Universidad ORT Uruguay, fue la directora de tesis de Lagos.