Evento

“Un grupo de corajudos”

“Un grupo de corajudos”

Se celebró el egreso de 41 profesionales del Diploma en Planificación y Gestión Educativa en el marco del Aprendizaje Profundo.

Fecha: 26/12/2019

“Estamos ante un grupo de corajudos”, aseguró la Mag. Andrea Tejera, coordinadora académica del Diploma en Planificación y Gestión Educativa en el marco del Aprendizaje Profundo.

El coraje y el amor por lo que hacen es, según expresó, el elemento en común que comparten los 41 egresados: “Hay mucho coraje en estos directores que, con compromiso y entusiasmo, realizaron el trayecto del diploma, a la vez que continuaban con sus responsabilidades laborales y familiares”.

En mayo de 2018, el Instituto de Educación ganó una licitación del Plan Ceibal para desarrollar el postgrado, en articulación y con el apoyo de la Red Global de Aprendizajes.

El martes 10 de diciembre de 2019, en el auditorio del Campus Centro de la Universidad ORT Uruguay, se realizó una ceremonia de reconocimiento a la primera cohorte de egresados –integrada por directores de centros educativos de todo el país, pertenecientes a los cuatro subsistemas de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP)–.

El Diploma en Planificación y Gestión Educativa en el marco del Aprendizaje Profundo se trata de una propuesta semipresencial, de un año de duración, que prepara a los egresados para diseñar, proponer e instrumentar diagnósticos y planes de mejora organizacional.

El liderazgo para la mejora educativa

“Este es un acto de celebración de una etapa que llega a su fin, pero que también continúa en una red que, ha sido una gran apuesta que ha hecho Ceibal y el país”, manifestó la Dra. Denise Vaillant, secretaria académica del Instituto de Educación.

Para ella, se trata de una certificación “bien merecida” por todos los egresados, que marca un hito en la posibilidad de compartir e intercambiar, entre estudiantes y docentes, conocimientos, experiencias e intervenciones. Es que, de acuerdo a lo que afirmó, ha sido un proceso enriquecedor para todos: especialmente para las instituciones y para los docentes involucrados.

“El saber que el trabajo y las investigaciones tuvieron incidencia en la práctica de aula es un desafío y un estímulo para todo investigador y docente universitario”.

Asimismo, Vaillant señaló que es fundamental aportar al “liderazgo pedagógico de los directores” y, en consecuencia, que las instituciones brinden apoyo a través de distintos incentivos materiales y simbólicos.

“Ese es, sin duda, uno de los caminos de mejora para lograr mejores aprendizajes y mejores ciudadanos del mañana”, concluyó.

Un campo en transformación

Sin embargo, para Tejera, no solo hubo coraje por parte de los egresados del postgrado. También lo tuvieron todos los individuos involucrados.

Por una parte, el equipo docente y administrativo, quienes transitaron “por un camino de enseñanza, pero también de aprendizajes múltiples”. Por otra, las instituciones implicadas en el proyecto, al buscar que la iniciativa potencie lo mejor de cada una, siempre al servicio del aprendizaje profundo.

“Planteamos la gestión como la búsqueda de mejores modos de intervenir sobre lo que sucede en los centros educativos –y de lo que no sucede y consideramos que sería necesario–”.

A juicio de la coordinadora del postgrado, la educación es “un campo con necesidades de transformación”, en el cual el rol de los equipos directivos, en tanto líderes pedagógicos, es clave: “La búsqueda de nuevas y mejores soluciones se tramita a través de la innovación, para aproximarse a formas de escolaridad inclusiva, de calidad y democratizadoras”.

En ese sentido, destacó que, en el diploma, el foco está puesto en la reflexión colectiva, en el diseño de estrategias para abordar los nuevos y viejos problemas, así como en recuperar y vigorizar formas de intervención en las instituciones educativas.

Para finalizar, agradeció a todos los implicados “por el compromiso, por la calidez humana, por las preocupaciones, por los gestos de cuidado y estímulo, por la calidad y por el disfrute con el que asumieron el desafío”.

Los directores como protagonistas

“Un grupo muy especial”. Así fue como Claudia Brovetto, Ph.D. y gerente de la Red Global de Aprendizajes, definió a los egresados del diploma. No solo porque fueron la primera cohorte, sino también porque se animaron a asumir una formación de postgrado, a pesar de todas las responsabilidades que tenían como directores.

De hecho, felicitó a los egresados y subrayó lo demandante y exigente que es realizar un postgrado. Es que, en sus palabras, es una instancia que pone a prueba a los individuos y los lleva “a ese lugar vulnerable, pero tan disfrutable de estudiar”.

Al mismo tiempo, reflexionó sobre la educación uruguaya. “Tenemos un discurso más avanzado, más actualizado e innovador de la educación que, a veces, convive con prácticas muy tradicionales”, detalló.

“Son los directores que apuestan a la formación, los que pueden ayudar a hacer ese puente entre lo que sabemos que funciona y lo que las evidencias y la literatura nos indica”.

A pesar de que precisó que tender puentes hacia la práctica “es muy difícil”, llamó a los directores a convertirse en protagonistas: “Los invito a innovar: no desde el arrojo o el mero coraje, sino desde la evidencia y desde el argumento, siempre a través de la apuesta al diálogo y al convencimiento”.

Una formación que deja huella

“Uno sabe del esfuerzo que implica, día a día, formarse en un diploma, en una institución universitaria; las exigencias, los plazos”, manifestó el Mag. Martín Rebour, gerente de Formación del Plan Ceibal.

La ceremonia de reconocimiento, a Rebour, le hizo acordar al orgullo y a la felicidad que tenía su familia cuando él obtuvo su título de maestría. “Algo parecido me estaba pasando a mí, cuando veía sus caras y me sentía orgulloso e inflado”, le comentó a los egresados.

“Llegar a este punto no es sencillo; exige mucha demanda, organización, poner el cuerpo y dedicarle tiempo”.

“Espero que este diploma les haya brindado muchas herramientas y conceptos para comprender y para empezar a intervenir”, indicó. Pero recalcó la importancia de apelar a la comunidad y a que “no se pierda” la red que fueron formando entre los colegas de los diferentes subsistemas educativos.

“Cuando la formación nos deja huella, nos mueve”, sentenció. “Si nos mueve, es porque nos enojó en algún momento, porque nos apasionó en otro, un autor nos emocionó, conocimos colegas y discrepamos con otros”, finalizó.

El director como estudiante

¿Qué es lo que une a los 41 directores egresados del Diploma en Planificación y Gestión Educativa en el marco del Aprendizaje Profundo? Según Valeria Rosso, una de las estudiantes de la primera cohorte, un título.

Sin embargo, ¿qué implica? “Un diploma es un objeto, una determinada formación, un proceso de alto poder simbólico que encierra un valor infinito. Y, en este caso, una particularidad muy grande: el alumno es un director”, explicó.

“El director del siglo XXI necesita continuar su vida como alumno. Y ser consciente de la experiencia incesante de aprender”.

“La formación académica es ineludible”, destacó Rosso, quien dijo estar segura que los egresados usarán todos los conocimientos que se llevan de las diferentes materias del postgrado, como “una gran biblioteca mental para la gestión”: “Ha sido una gran formación, muy valiosa para cada uno de nosotros”.

Por esa razón, en nombre de la generación 2018 del Diploma en Planificación y Gestión Educativa en el marco del Aprendizaje Profundo, agradeció “infinitamente a todos aquellos que hicieron posible el postgrado para directores de la ANEP”.

“Todos recordamos y vivimos nuevamente el aprender a aprender. En este camino recorrido como estudiantes, nos encontramos con dos grandes tesoros: la ilusión y la voluntad de ser la mejor versión de nosotros mismos”, concluyó.

Galería de imágenes del evento:

Reconocimiento a egresados del Diploma en Planificación - Diciembre 2019