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“La situación sanitaria puso en evidencia la necesidad del cambio”

30/05/2022
La estudiante del Master en Formación de Formadores, Eloísa Leguísamo, reflexionó sobre los desafíos y las oportunidades que generó la emergencia sanitaria provocada por el COVID-19.

Eloísa Leguísamo

En la actualidad, Leguísamo se desempeña como maestra directora de la escuela N.° 88 de Florida y como docente de Informática en el Centro Regional de Profesores del Centro. Hasta 2021 trabajó como maestra adscripta a la Coordinación Nacional de la Red Global de Aprendizajes y como docente orientadora en Tecnologías Digitales.

¿La situación sanitaria fue una oportunidad para modernizar la educación? ¿O seguimos con los mismos desafíos y problemáticas que teníamos antes de la pandemia?

La situación sanitaria puso en evidencia la necesidad del cambio. Fue una oportunidad para autoevaluarnos, para visualizar las necesidades de formación en pedagogías emergentes y para enmarcar una educación en la reflexión-acción permanente.

La pandemia potenció las desigualdades educativas y sociales existentes. Aún nos falta mucho para lograr la verdadera equidad.

 

Si bien ya teníamos estudiantes 'desconectados' en el aula presencial de un modo un poco invisible, la educación remota de emergencia permitió la sistematización —más bien cuantitativa— de esta realidad.

Luego de dos años de COVID-19, ¿cuáles son las lecciones aprendidas? ¿Qué de todo lo implementado y aprendido podemos seguir trasladando a las aulas, en el futuro?

Son muchas las lecciones aprendidas. El contexto de educación remota de emergencia permitió el trabajo interdisciplinario y colaborativo entre los profesores. Hizo que fuera posible abrir nuestras aulas a otros docentes y a diversos actores de la comunidad educativa, al tiempo que revalorizó el rol de las familias como coeducadoras.

Los dos años de COVID-19 exigieron nuevas estrategias para tratar de dar continuidad educativa a todos los estudiantes. La intervención docente se vio modificada: tuvimos que redireccionar nuestras decisiones, priorizar contenidos y diseñar propuestas que pusieran el foco en el aprender haciendo, así como en el desarrollo de habilidades y competencias clave para el siglo XXI.

Nos convencimos de que las tecnologías deben ser nuestras aliadas para potenciar y apalancar los procesos de aprendizaje.

¿Qué aspectos creés que los maestros y docentes tendrían que prestar atención hoy, para manejar las consecuencias que provocó la educación en pandemia?

Hoy más que nunca tenemos que tener en cuenta las necesidades e intereses de nuestros estudiantes. Diseñar e implementar propuestas que atiendan a la singularidad del sujeto que aprende. También potenciar la construcción del vínculo entre estudiantes, docentes y estudiantes, y entre docentes como socios del aprendizaje.

Finalmente, muchos profesionales reconocen la necesidad de formarse para lograr un mayor desarrollo de la competencia digital y para hacer un uso genuino de las tecnologías digitales en las propuestas educativas. En otras palabras, no es suficiente con garantizar el acceso a los dispositivos y la conexión. Es imperioso reflexionar sobre cómo integrar de manera genuina las tecnologías digitales a las prácticas de enseñanza.